cartas de amor y fotografías...
"Mi ángel, mi todo, mi yo verdadero...
...Alégrate, sigue siendo mi verdadero y único tesoro,
mi todo como yo lo soy tuyo, los dioses deben concedernos el resto,
lo que debe ser será para nosotros...
Siempre tuyo
Siempre mío
Siempre nuestros."
("Cartas a mi amor inmortal" Beethoven)
Solo unas fotos bastan...
"Somos dos gotas de llanto en una canción". Canta Chavela en una de sus canciones. "Nada más eso somos, nada más..."
Las fotos no habían quedado muy bien en el álbum, no se había esmerado mucho en colocarlas, parecía que no le daba importancia, no estaban en orden, no había notas en los márgenes, algunas estaban torcidas y otras hasta arrugadas... "nada más eso somos, nada mas..."
Nunca pensé que unas fotos dijeran tanto, en ese momento tenía una en las manos, Alberto llevaba puesto un jersey azul, y sus botas de ante negro que compró en Milán en nuestro segundo aniversario de boda; esbozo una sonrisa, (en el momento en que saque la foto una de las azafatas le rodeaba con el brazo, mientras yo le pedía que doblara las rodillas para que no pareciera tan alto y la foto quedara más compensada, ni me percate de lo que ahora me doy cuenta, de cómo la miraba, veo a esa señorita italiana tan esbeltas , tan llena de vida, y recuerdo mi imagen esta mañana al mirarme al espejo, despeinada, con las raíces sin teñir, estas ojeras que no recuerdo cuando aparecieron, ese rictus extraño en la comisura de los labios...)
En esta otra foto estamos los dos frente a una fuente, Alberto mira hacia la derecha, y allí vuelve a aparecer la azafata indicando al resto de los excursionistas un camino estrecho por el que volver al autobús, que raro, en ninguna foto veo amor, o por lo menos no huelo ese amor que huelo en las de mi boda o en las de la luna de miel.
Yo pensaba que este viaje mejoraría nuestra relación, el estar solos, sin los niños, el y yo, pero meses depuse viendo estas fotos me doy cuenta que no fue así, nunca fue así.
Siempre me dijeron que debía mantener a flote mi familia, que ese era mi papel, un papel protagonista, el mejor papel de tu vida. La fuerte, la sufrida, la que callaba, la que aceptaba, la que no podía protestar por que al fin y al cabo, ese era mi "co-me-ti-do", tener la casa limpia, los niños arreglados, la comida hecha, la ropa planchada... Como me he equivocado, que mal me enseñaron mis mayores, y lo peor es que ahora, con 55 años, no me siento capaz de cambiar nada, miro a Elena, mi hija mayor, y rezo para que no le pase como a mi, y algún día se de cuenta mientras mira un álbum de fotos, aunque a ella no la miran por que ya esta muy vista o por que ya la conocen de memoria.
No fue todo malo, una vez le oí decir "Te quiero", me lo dijo mientras conducía, sin mirarme y esperando una respuesta, por eso creo que al lado de su nombre hay algo extraño: una carretera en lugar de apellidos, no se si reconozco al hombre que aparece junto a mi en las fotos, si me gusta o me da asco, y aun así sigo durmiendo con el cada noche, después de pegarme una bofetada, sigo durmiendo a su lado, soñando que en las fotos me veo como una actriz querida, admirada, amada... pero al día siguiente, vuelvo a ver mi brazo reflejado con un moratón más.
¿Tengo tiempo aun?
Creo que si, si que lo tengo, solo una carta y desapareceré. Seguro que ni me echa de menos, al fin y al cabo nunca lo ha hecho. ¿Y los niños?, bueno ya no son niños, casi ni están en casa...
Querido Alberto:
Estimado Cerdo:
Has dormido 16 horas y aun sigues roncando, con suerte para mi cuando te despiertes no estaré, no tendrás la cena preparada, pero lo bueno es que no habrá nadie que haga ruido, moleste o perturbe al señor del hogar, aunque claro, tampoco habrá nadie a quien culpar y abofetear, tendrás que aguantarte o pegarle a la pared, por que a mi ya no podrás.
No se si me vas a echar de menos, o por el contrario te alegres de que me vaya, me da igual, como dice tu hija "me la resbala", no te aguanto más, no soporto ver tu cara y mucho menos recibir tus palizas en vez de tu amor, nunca me he atrevido a decirte a la cara el asco que me das por miedo a que me mataras, y ni siquiera ahora me atrevo, con lo que me gustaría decírtelo para posteriormente cerrar la puerta y dejarte ahí, con cara de besugo recién pescado.
No se si es peor tachar días en un almanaque o pasarte toda la vida mirando al techo tratando de diseccionar, que es para un hombre una mujer que convierte todo en algo feo. Seguro que la frase no te extraña, por que me la has repetido mucho, tengo una sensación rara, como cuando una trata de acordarse de un sueño. Esa frase tiene guardadas cosas que son tuyas, y las repites hasta gastarlas con los ojos perdidos en las rayas del edredón.
Te dejo las fotos, todas ellas tienen una historia que he escrito yo sola, tu solo te has limitado a posar, en ellas no son visibles la lágrimas, ni los moratones, ni las heridas de alma que me has causado todos estos años que te he regalado. Espero que nadie más te lo regale, que sientas la soledad, los golpes me dan igual, por que cicatrizan, lo que no te perdono es el tiempo que me has robado, humillado, los silencios a los que me has sometido, y el amor que me has robado. Muchos dirán que te los ofrecí, pero a esos necios les contestaría que yo no ofrezco el amor, lo regalo, pero a quien lo merece, a ti te lo regale, pero tú lo humillaste con insultos y golpes.
La distancia es un colador y sólo van quedando las frases importantes.
Hoy, me he levantado con unas palabras marcadas en la cara como marcas de almohada: "Todo lo conviertes en algo feo", pues bien, esta, que todo lo convierte en algo feo, se va, y te deja con tu simple concepto de la belleza, con las fotos como recuerdo de la que te sirvió, amo, quiso, y desprecia. No me veras medio vestida, medio desnuda, medio despierta o medio dormida.
No habrá más días tirados a la basura por la que lo convierte todo en algo feo.
Adiós estimado cerdo.
Tú esposa.
Como un aria de María Callas, así es un viaje, lento, ensordecedor, con altibajos, pero excitante, este es de los viajes que más disfrutaré, por que lo haré sola, ya no habrá más gritos, más moratones ni cicatrices, saldré sola en las fotos, pero con una sonrisa.





ser_anonimo dijo
A veces las historias, no son amables, aunque nos pese...
"Sólo puedo pensar en tí mi amor imortal. Sólo puedo vivir del todo contigo o de ningún modo. Tranquila mi vida mi amor, sólo pensando en nuestra existencia conseguiremos nuestro objetivo que es vivir juntos. Sigue ohh amandome, nunca juzgues mal el corazón de tu fiel enamorado. Siempre tuyo, Siempre mia, Siempre nuestros"
20 Enero 2009 | 05:40 PM